Menos pruebas de alcoholemia y menos movilidad para detectar excesos de velocidad en los conductores.
Independientes de la Guardia Civil (IGC) culpa de la situación a la falta de previsión y planificación del Gobierno, y a la subvención de los sindicatos afines.
La Guardia Civil pondrá en práctica la política de máxima austeridad en la prestación de sus servicios, con el fin de reducir en lo posible el gasto público.
Para los Independientes de la Guardia Civil (IGC), el ahorro en las Administraciones Públicas, debería ser una práctica común diaria, pero no llevada a los extremos de mermar la eficacia del servicio. Siendo por eso que criticamos al Gobierno por no haber hecho bien la función gestora, de los recursos económicos públicos, y por no haber planificado el gasto público racionalizando el uso de sus medios. Además no ha demostrado tener capacidad para adelantarse a los acontecimientos, y haber previsto los resultados de la crisis económica cuando subyacía, paliando con ello sus consecuencias.
El resultado es que los guardias civiles de tráfico no patrullarán en motocicleta, ni en todo terreno, ni en patrullas unipersonales, para ahorrar con ello combustible. Reduciendo los kilómetros en sus patrullas, y con ello su movilidad, hasta el punto que los vehículos camuflados para detectar el exceso de velocidad de los conductores, permanecerán parados, en vigilancias estáticas, en lugar de circular con el fin de detectar a los infractores, y con ello aumentar su eficacia.
Se ordena a los agentes que reduzcan las pruebas de alcoholemia preventivas, y que las hagan cuando tengan una mayor certeza, ante claros síntomas de embriaguez.
Esto para los Independientes de la Guardia Civil (IGC), tendrá consecuencias claras en su labor preventiva, y reducirá el número de conductores detectados conduciendo bajo la influencia del alcohol. Todo ello, sin duda, redundará en mayor número de accidentes.
Por otra parte la Guardia Civil reducirá en lo posible el número de agentes que específicamente vigilarán la seguridad vial en trasportes especiales, que deben ser escoltados por los agentes en la circulación por carretera, para prevenir accidentes, y en las pruebas deportivas como la Vuelta Ciclista a España, siendo el personal, que cumple con el servicio en cada momento, el que hará ésta labor, lo que supone en la práctica, que las patrullas, en lugar de vigilar la seguridad de la carretera en beneficio de los usuarios en general, se desviarán de esa función general, para dar servicio a estos acontecimientos, y por otra parte, nunca podrá mejorarse la labor de los agentes que diariamente siguen la vuelta ciclista u otros acontecimientos deportivos, que quien protege la seguridad vial puntualmente, ante el paso de la vuelta por determinadas provincias.
(*)No es lo mismo acompañar a la Vuelta Ciclista a España todos los días, que hacerlo un día unos, y en los sucesivos días otros.
El Gobierno pide que los excesos de horas de trabajo mensuales se compense con descansos, pero no con retribuciones extraordinarias, ello supone en la práctica que se realizarán menos patrullas.
Consideramos desde Independientes de la Guardia Civil (IGC) responsables del resultado de la crisis a los sindicatos UGT y CCOO, por lo siguiente:
Porque lo que los trabajadores quieren es, que haya trabajo suficiente para la casi totalidad de demandantes de empleo, ya que ello supone indirectamente, que no tendrán riesgo de perder el suyo, y también permite, ante falta de mano de obra cualificada, y aumento de la competitividad, que puedan negociar subidas salariales. Además la mayoría de trabajadores tienen hijos, a los que quieren ver trabajar o con opciones de conseguirlo después de finalizados los estudios.
Todo eso que quieren los trabajadores, es lo que UGT y CCOO les impiden hacer, ante la imposibilidad de flexibilizar el mercado de trabajo, que es lo que más puede influir en la creación de empleo; pues los sindicatos de clase no atienden a los intereses generales, sino a sus propios intereses, consistentes en asegurarse la subvención del Estado para mantener a todo ese ejército de liberados, que pasean de vez en cuando por las empresas y despachos oficiales, viendo como los demás trabajan, mientras ellos juegan a ser políticos en almuerzos sociales.
El intervencionismo de UGT y CCOO atenta contra la “autonomía de la voluntad de las partes”, lo que significa, que no permiten en las empresas o en los sectores funcionariales, que se pueda negociar en contra de lo que ellos pactan genéricamente, en consonancia con lo que su partido les indica. Debemos luchar por buscar nuevas formas de representación de los trabajadores en la empresa, y en la Administración, de tal manera que burócratas sindicales, en las altas esferas, no orienten la política económica hacía la ruina y el paro.
(*) Se adjuntan la medidas provisionales de austeridad económica ordenadas por el Gobierno para la Guardia Civil.
En la sede central de IGC siendo el día 10 de mayo de 2010
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