QUE ME QUITEN LO BAILAO

Que me quiten lo bailado decían aquellos que disfrutaban la vida gastando, hasta que llegaba un momento en el que los recursos se acababan, pero siempre les quedaba el consuelo de saber que habían disfrutado, y que ese era su mejor bagaje, su recuerdo, lo que se iban a llevar en la vida.
Pues ahora el Gobierno dice eso, que me quiten lo bailado, porque he gastado, lo que tenía, y lo que no tenía, inyectando dinero artificiosamente, allí donde he creído que lo tenía que hacer, o mejor dicho, donde me venía en gana, he repartido, porque para eso gobierno, y por eso soy más que tú, mucho más que tú, y eso lo hago con el apoyo de una mayoría simple. Ah, mira qué bien.
Y cuando le ha mandado, -Obama, Merker, etc…-, que tiene que pagar el endeudamiento, y poner las cuentas a menos del 6% de números rojos, -¿quién le mandó endeudarse?-, ha pensado, a quién le echo mano de la cartera para pagar, -y como es el Gobierno y manda, porque así lo han querido quiénes les han votado-, pues ha resuelto, que mejor y más rápido, se lo quito a los trabajadores, a esos que dependen del presupuesto público, -cómo no, los funcionarios-, y ya está. Empezando eso sí, por la Guardia Civil, y demás. Esos que más callan, y por tanto otorgan. Porque el patrón hace y deshace a su arbitrio, que para eso tiene la potestad ejecutiva y por extensión la legislativa, que se la proporcionan sus Diputados, y los de CIU, que para abstenerse, están bien listos, y para poner el platillo también, cuando hay reparto, -de dinero-, claro está, no va a ser, reparto de abono de deuda, que para eso ya están los españoles.
Y a joderse toca, o aplico la otra potestad, -la disciplinaria-, dice el Gobierno; y de eso si que sabemos los guardias civiles. Y el que me salga replicón, de orden del que más arriba está, se busca la forma de tenerlo entretenido, -con expedientes o con lo que sea, tú ya sabrás-.
No, no me vengas con las historias, de que me engañarán en el sueldo, pero no en el trabajo, eso no se lo digas a tu esposa/o, ni a tus hijos, que ellos de eso no entienden, ellos entienden de ir al colegio, a la universidad, de llevar dinero para gastar un fin de semana, de comprar ropa, y por supuesto que no falte la comida, y paga la luz y el agua, que no se te vaya a olvidar, además paga el coche y el carburante, y con la hipoteca qué hacemos, -pues se come la tercera parte del sueldo, o más-. Pues para vivir en el cuartel y gastarte incluso más en arreglos y traslados, viviendo pordioseramente, para al final no tener ni dónde caerte muerto, pues como que no.
Pues qué quieres que te diga, que si un Gobierno no es capaz de predecir y prevenir, planificando y ahorrando los recursos públicos, para cuando vengan los tiempos de vacas flacas, y no consigue siquiera, mantener el poder adquisitivo de los funcionarios, pues mejor que se vaya a hacer puñetas, o lo mandamos nosotros, pues al menos tenemos el voto, y si la alternancia política, ya no vale, pues entonces habrá que reinventar la democracia, y que seamos los ciudadanos los soberanos, y no los partidos políticos, donde se corta la cabeza a todo aquel que descuella, porque en el país de los ciegos, el tuerto es el Rey, y si los súbditos tienen ojos, y lengua, pues habrá que arrancarles los ojos, y la lengua, que de eso, una vez más, digo, en la Guardia Civil, si que sabemos, -el ver, oír, y callar-.
Pues sabes lo que te digo, que habrá que empezar, por cambiar el sistema, que para ser guardia civil, y no tener posibilidad de participación en la vida pública, si no pides una excedencia, y te aceptan y te suben ellos, sin conocerte en un partido, -cosa bien difícil-, pues tendremos, al menos, que evitar que hagan, que hagan con nosotros lo que quieran, y además sin replicar.
Ya va siendo hora que dejemos de mirarnos el ombligo, y ya va siendo hora que exijamos el trozo de participación, que en ésta sociedad nos toca, para decidir. Y no me vale que pongan a un domesticado, de los que ponen y quitan UGT y CCOO. Esos, que de lo que el Gobierno les da, comen, y por eso no muerden la mano que les da de comer.
Y cómo lo hacemos, pues no tragues más, no tragues cumpliendo el convenio de colaboración que se han inventado los sindicatos de clase, con la AUGC y la UGC, pues si aún no lo sabes, cosa que dudo, son el mismo perro que CCOO y UGT, pero con distinto collar.
No digas que no sois la UGT, porque como te oigan, te van a dar la patada, que nosotros de eso también sabemos. Que más traidores, falsos y ruines, no existen, porque ya se han acostumbrado a pelear por el mendrugo de pan que el Gobierno les tira, y muerden a aquel que ose llevarse siquiera una parte.
A mi me recuerdan a esos –pobres muertos de hambre-, que en países subdesarrollados, se matan por coger la ayuda humanitaria, -granos de arroz, maíz, trigo-, mientras nosotros, -los desarrollados-, les miramos, y nos damos cuenta, de tan cerca que estamos de la indignidad, de la falta de valentía, para ser como queremos ser, y no para ser indignos.
Pues eso, es lo mismo aquí, lo mismo que en el mundo subdesarrollado, sólo que aquí nos matamos, por ese poder, que dimana de la soberanía popular, y por lo que de económico supone.
Y ahora qué, pues lo de siempre, y sigue y sigue, y dura y dura.
NULERO
|